Agua Topone, fabricante líder de filtros de agua ultravioleta

Realizar la desinfección del agua en parques acuáticos

Realizar la desinfección del agua en parques acuáticos

Los parques acuáticos son sinónimo de diversión, emoción y alivio del calor. Sin embargo, detrás de cada tobogán y piscina de olas, existe un desafío técnico inmenso: mantener la calidad del agua. Con miles de bañistas, altas temperaturas y la introducción constante de contaminantes (sudor, protectores solares, orina y bacterias), los métodos de desinfección tradicionales, como el cloro, a menudo no son suficientes. Aquí es donde el tratamiento de agua con UV emerge como una solución vital.

Pero no basta con instalar una lámpara UV. El éxito de la desinfección del agua por rayos ultravioleta no depende de si la luz está “encendida”, sino de un factor crítico: la dosis.

¿Qué es la Desinfección del Agua por Rayos Ultravioleta?

El tratamiento de agua con UV utiliza una longitud de onda específica de luz (UV-C, alrededor de 254 nanómetros) para desinfectar el agua. A diferencia del cloro, la luz UV no “mata” a los microorganismos, sino que los inactiva a nivel genético.

La luz UV-C penetra la pared celular del patógeno (como bacterias, virus y protozoos) y daña su ADN y ARN. Esto les impide reproducirse y, por lo tanto, los vuelve inofensivos.

Una de las mayores ventajas de la UV en parques acuáticos es su capacidad para inactivar patógenos extremadamente resistentes al cloro, como Cryptosporidium y Giardia, que pueden causar graves enfermedades gastrointestinales.

El Tema Central: La Dosis UV ($mJ/cm^2$)

Aquí es donde muchos sistemas fallan. La eficacia de la UV no es una cuestión de “sí o no”; es una cuestión de “cuánto”. A esto le llamamos la dosis UV.

Piense en la dosis UV como una receta médica: una dosis demasiado baja no curará la enfermedad, y una dosis excesiva es innecesaria y costosa.

La dosis UV es la cantidad total de energía lumínica que recibe el agua mientras pasa por la cámara de UV. Se mide en milijulios por centímetro cuadrado ($mJ/cm^2$).

Esta dosis es el producto de dos factores clave:

$Dosis (mJ/cm^2) = Intensidad (mW/cm^2) \times Tiempo \ de \ Exposición (s)$

  1. Intensidad (Irradiancia): Es la “potencia” o “brillo” de la luz UV que llega al agua.
  2. Tiempo de Exposición: Es la cantidad de segundos que el agua está expuesta a esa luz mientras fluye a través del reactor UV.

¿Por Qué la Dosis es un Desafío en Parques Acuáticos?

En un entorno como un parque acuático, entregar la dosis correcta es mucho más complicado que en una aplicación residencial.

1. Caudales Extremadamente Altos

Los sistemas de filtración de los parques acuáticos mueven millones de litros de agua a velocidades muy altas. Un caudal alto reduce drásticamente el Tiempo de Exposición. Para compensar, el sistema UV debe tener una Intensidad mucho mayor (lámparas más potentes y reactores más grandes) para alcanzar la dosis objetivo en una fracción de segundo.

2. La Claridad del Agua (Transmitancia UV – UVT)

El agua de un parque acuático rara vez es perfectamente clara a nivel microscópico. Contiene protectores solares, lociones, polvo y otras partículas diminutas. Estas partículas actúan como pequeños “escudos” que bloquean la luz UV e impiden que llegue a los patógenos.

  • Si el agua está turbia (baja UVT), la Intensidad de la luz se reduce rápidamente y la dosis entregada es mucho menor.
  • Los sistemas UV deben estar diseñados para funcionar eficazmente incluso cuando la claridad del agua no es perfecta.

3. El Objetivo: 40 $mJ/cm^2$

No todos los microbios son iguales. Inactivar una bacteria simple como E. coli requiere una dosis relativamente baja. Sin embargo, para inactivar a los peligrosos protozoos resistentes al cloro (Cryptosporidium), se requiere una dosis mucho mayor.

Para aplicaciones de agua recreativa, el estándar de la industria y la recomendación de salud pública (como la exigida por el Model Aquatic Health Code – MAHC en EE.UU.) es una dosis mínima de 40 $mJ/cm^2$.

Un sistema que solo entrega 20 $mJ/cm^2$ puede eliminar bacterias, pero dejará pasar a los patógenos más peligrosos, creando una falsa sensación de seguridad.

No solo “instalar UV”, sino “validar la dosis”

Al seleccionar un sistema de desinfección del agua por rayos ultravioleta, no pregunte solo si “tiene UV”. La pregunta correcta es: “¿Está este sistema validado para entregar una dosis de 40 $mJ/cm^2$ en mi caudal máximo y mi peor escenario de claridad del agua?”

Los sistemas UV de grado comercial para parques acuáticos deben tener:

  • Sensores de Intensidad: Un sensor que mide la potencia real de la lámpara en tiempo real. No solo le dice si la lámpara está “encendida”, sino cuánta intensidad está produciendo.
  • Lógica de Fin de Vida de la Lámpara (EOL): Las lámparas UV pierden potencia con el tiempo. Un sistema profesional debe estar diseñado para entregar los 40 $mJ/cm^2$ al final de la vida útil de la lámpara, no solo cuando es nueva.
  • Diseño Hidráulico Validado: El reactor (la cámara de acero) debe estar diseñado para que toda el agua reciba la dosis adecuada, sin “puntos ciegos” o “atajos” donde el agua pueda pasar sin ser tratada.

Conclusión

El tratamiento de agua con UV es una tecnología esencial para la seguridad de los parques acuáticos. Reduce la dependencia del cloro, elimina las cloraminas (el olor a “piscina” que irrita los ojos y la piel) y es la mejor defensa contra patógenos peligrosos como Crypto.

Sin embargo, su eficacia depende absolutamente de la dosis. Invertir en un sistema UV que no puede garantizar una dosis validada de 40 $mJ/cm^2$ bajo las condiciones reales del parque es un riesgo para la salud pública. Para garantizar la seguridad de los visitantes, la clave no es solo usar UV, sino usarla correctamente.

En el siguiente artículo, presentaremos en detalle cómo nuestro sistema UV de media presión para parques acuáticos

 

Inquiry Now

También te puede gustar