La desinfección del agua por rayos ultravioleta (UV) es una tecnología avanzada y altamente segura para garantizar agua potable. ¿Por qué es tan segura? Aquí te explicamos los dos pilares de su seguridad:

1. Proceso Físico: Adiós a los Químicos
La principal ventaja del UV es que es un proceso de desinfección puramente físico.
- ¿Cómo funciona? Una lámpara UV-C emite luz que penetra el ADN de bacterias, virus y otros patógenos en el agua, impidiendo su reproducción.
- Sin Químicos: No se añade ninguna sustancia al agua. Esto significa:
- Cero Subproductos Dañinos: A diferencia del cloro, no genera compuestos químicos riesgosos (como THMs).
- Sabor y Olor Natural: El agua mantiene su pureza original, sin alterar su sabor ni olor.
- Ideal para Sensibles: Perfecto para quienes prefieren evitar la exposición a químicos.
El UV desinfecta potentemente sin introducir elementos químicos, ofreciendo agua pura y sin preocupaciones.
2. Los Rayos UV: Confinados y Sin Riesgo Residual
La idea de “rayos UV” puede preocupar, pero en la desinfección del agua, su uso es totalmente seguro y no representa ningún riesgo para el consumo humano.
- Totalmente Confinados: Los rayos UV son emitidos por una lámpara dentro de una cámara de acero inoxidable. El agua pasa por allí, recibe la luz y sale. La luz UV nunca entra en contacto directo con las personas ni permanece en el ambiente.
- Sin Residuo en el Agua: Una vez que el agua ha sido tratada, la luz UV no queda en el agua. El agua que sale del sistema es simplemente agua purificada, libre de patógenos y sin ningún rastro de radiación UV. Es tan segura como cualquier agua tratada.
- Diferencia Crucial con el Sol: Los UV del sol (UV-A, UV-B) pueden dañar la piel. Los UV de los sistemas de agua (UV-C) son diferentes, están contenidos y no interaccionan con el ser humano.
En resumen, la desinfección del agua por rayos ultravioleta es segura porque es un proceso físico sin químicos y porque los rayos UV están totalmente contenidos, no dejando ningún residuo dañino en el agua que bebes.